Charros de Jalisco, Campeón de la Serie del Caribe

Zapopan, Jal.- Un wild pitch de Guadalupe Chávez con las bases llenas le dio la victoria a los Charros de Jalisco, 12 carreras por 11, sobre los Tomateros de Culiacán, y los dirigidos por Benjamín Gil levantaron, en su feudo del Estadio Panamericano de esta ciudad, su primer trofeo de Campeón en la historia de la Serie del Caribe.

El partido se extendió hasta la décima entrada luego de que los Tomateros protagonizaran una remontada de leyenda, al negociar un empate a 10 carreras tras haber estado abajo 9 1.

Con la Regla del Corredor Fantasma, Tomateros tomó ventaja en la parte alta del décimo episodio, pero los Charros respondieron con dos anotaciones, anotadas por Julián Ornelas y Michael Wielansky, ambas producto de lanzamientos descontrolados del pitcher Guadalupe Chávez.

Como si se tratara de un enigma indescifrable, los Charros —que habían perdido la final del año pasado en Mexicali frente a República Dominicana— volvieron a imponerse a los Tomateros, tal como ocurrió en los cuatro juegos de la más reciente final de la Liga ARCO Mexicana del Pacífico y en su enfrentamiento directo dentro de esta Serie del Caribe, aunque esta vez su rival cayó “con las botas puestas”.

Por Charros destacaron Connor Hollis, quien se fue de 5-4 con tres carreras anotadas y tres impulsadas; Julián Ornelas, de 4-3 con tres remolcadas; mientras que Michael Wielansky y Mateo Gil aportaron dos imparables cada uno.

Por Tomateros, Allen Córdoba lideró la ofensiva al irse de 5-2, con doble y dos impulsadas; Víctor Mendoza y Estevan Florial también conectaron dos hits.

Récords y datos históricos
La victoria de los Charros no solo significó el campeonato, sino que dejó varios registros para la historia. El equipo se convirtió en el sexto en proclamarse campeón jugando en su propia ciudad. Antes lo habían logrado:
Alacranes del Almendares – La Habana, 1949
Tigres de Marianao – La Habana, 1957
(Almendares, Marianao y Habana compartían el Estadio del Cerro)
Tigres del Licey – Santo Domingo, 1980 y 2004
Leones del Escogido – Santo Domingo, 1988 y 2012
(Licey y Escogido comparten el Estadio Quisqueya)
Senadores de San Juan – San Juan, 1995
Venados de Mazatlán – Mazatlán, 2005

En el plano individual, el título representó la primera corona para Benjamín Gil como dirigente, luego de seis participaciones en la Serie del Caribe. Además, Benjamín Gil y su hijo Mateo Gil hicieron historia al convertirse en padre e hijo campeones del certamen, una hazaña que solo habían logrado previamente Felipe Alou (manager) y Moisés Alou (jugador) con los Leones del Escogido en Miami 1990.

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